Explosiones y descargas eléctricas recientes han ocasionado lesiones graves e incluso muertes.
CIUDAD DE MÉXICO.- Hablar por el celular, que más que móvil pareciera un teléfono fijo, pues siempre está conectado al cargador, y de pronto recibir una descarga eléctrica, se ha vuelto más recurrente.
Así sucedió en China a dos personas. Y es
que con todas las ventajas que la tecnología trae a nuestras vidas, a
veces nos olvidamos que de no darle el correcto uso a los aparatos
electrónicos, pueden representar severos accidentes. Ya sea un teléfono móvil, una motocicleta eléctrica o una licuadora, los dispositivos que usamos no son siempre seguros.
Ayer
se dio a conocer el caso de un ciudadano de China que permanece en coma
en un hospital de Pekín, pues sufrió una descarga eléctrica al tocar su
móvil mientras se estaba cargando, reportó su esposa, quien lo encontró
tirado en el suelo y también recibió una descarga, pero menor, al
desconectar el cargador.
El accidente de Wu Jiantong, quien se
electrocutó con su iPhone 4, se une a la reciente muerte de una joven de
23 años en Xinjiang que recibió una descarga al hablar por teléfono con
su iPhone 5 mientras éste estaba conectado a la corriente eléctrica.
La
firma Apple, creadora de iPhone ha dicho que investiga la muerte de Mai
Ailun. China representa uno de los mercados más fuertes para la firma.
Sin embargo, tanto en este caso como en el de Jiantong, los equipos
móviles estaban conectados a un cargador que no correspondía al original
de fábrica.
Celulares de fuego
La historia de Ailun
ha dado la vuelta al mundo gracias a la denuncia que hizo su hermana por
redes sociales y blogs, pero ya antes se han registrado casos de
personas que mueren usando su móvil.
En 2009 en Singapur un hombre
murió después de que su celular explotó, causando heridas en la arteria
del cuello. Y más reciente, en marzo se reportó un dispositivo Nexus S
que explotó a medianoche y provocó un incendio en el cuarto de su dueña.
Pero la batería de ese Nexus S no era la original, sino una producida por Anker, una firma asiática.
En
mayo se reportó el caso de un Galaxy S2 que explotó y quemó a un joven
coreano que guardaba el teléfono en el bolsillo trasero del pantalón.
En casa
Y
si uno cree que la casa es el lugar más seguro, habría que pensarlo dos
veces, al menos al momento de usar electrodomésticos. En la Ciudad de
México se registró un caso de un ama de casa que al encender la
licuadora para preparar una bebida fue lastimada por las aspas.
La
mujer sostenía la tapa con la mano derecha, que resultó lastimada
cuando las aspas salieron volando por la parte superior del aparato,
cortando el pulgar de su mano. Afortunadamente ella no perdió el dedo,
pero sí quedó paralizado con clavos.
Al volante
Ya
sin celulares involucrados, la tecnología en los vehículos no siempre
significa mayor seguridad. En 2007 Bill Dube, inventor de la motocicleta
eléctrica Killacycle chocó al probar su propia máquina. “Yo sólo la
inventé, no soy el conductor usual”, dijo minutos antes de estrellarse
contra una camioneta.
La moto eléctrica, elogiada por su batería
diseñada en Massachusetts Institute of Technology y por tener un
arranque de 0 a 69 millas por hora en .97 segundos y que puede acelerar
hasta las 158 millas por hora, representó demasiada velocidad para Dube,
quien no pudo sostener el peso de 76 kilogramos, 45 kilogramos más
pesadas que las motos normales.
En meses anteriores ese mismo año,
ya se había registrado un mal funcionamiento de la Killacycle, al ser
capturado en video el momento en que una llanta trasera se sale del rin
justo antes de empezar el arranque en una prueba de manejo.

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